julio 18, 2017

Charla Crítica

Punto Gozadera

El 16 de diciembre de 2016 realizamos la charla Tecnologías masturbatorias. De vibradores y dildos, en el Restaurante-Centro Cultural Punto Gozadera, a las 16:00 hrs. Como resultado de una serie de pláticas en WhatsApp con respecto al entrecruce de las prácticas sexuales autoeróticas y la tecnología, de la reflexión con respecto a la situación de estas temáticas al interior de la academia universitaria, en particular la filosófica, y la necesidad de abrir espacios de discusión híbridos, ni enteramente académicos, ni por completo improvisados y privados, surgió la idea de esta charla.

evento Gozadera

Nuestro objetivo principal era entablar una conversación con los asistentes, que permitiera, de manera espontánea y colectiva, a partir de un discurso especializado como el filosófico, profundizar en la reflexión de las prácticas de autoerotismo con aparatos. Dicho objetivo dependía de la capacidad que tuviéramos de generar un ejercicio de diálogo entre un grupo de personas que no constituían una comunidad de debate previa, donde las personas ya se reconocieran como interlocutores válidos.

El proyecto se materializó en una discusión crítica y exploratoria en torno a las prácticas masturbatorias tecnologizadas, al placer que transcurre entre vibradores y dildos. Nos interesaba abordar este tema a partir de una lectura y discusión del texto de Paul Preciado, el Manifiesto contra-sexual. Partimos de los cuestionamientos que queríamos discutir con los asistentes: ¿Cómo entender el funcionamiento de las técnicas masturbatorias? ¿Cuál es el discurso y las prácticas ligadas al uso de dildos y vibradores? ¿Cuáles son las prácticas y discursos propios de lo penetrativo? ¿Y de lo vibratorio? ¿Es posible separar la función penetrativa de los dildos? ¿Qué es una tecnología vibratoria?

Queríamos iniciar una conversación pública en torno a las prácticas masturbatorias, desde un referente teórico, pero fuera de los espacios y los formatos tradicionales de la academia. Nos preguntamos por la forma en que las tecnologías de lo erótico se encuentran con/en nuestros cuerpos, por la manera en que el placer se produce en el encuentro entre aparato y carne. Se trataba de poner en cuestión a nuestras máquinas deseantes, de rastrear las transformaciones tecnológicas que modifican la materia, el deseo.

Nos interesaba desmarcarnos de formatos más habituales, como las exposiciones, las lecturas comentadas de textos, o las close readings. Buscábamos un ejercicio crítico en el que nosotras no ocupáramos el lugar de expertas. El texto de Preciado sirvió como plataforma sobre la que pusimos nuestras preguntas. Nada más y nada menos. Nos interesaba escuchar otras ideas, opiniones y críticas al respecto, confrontar nuestras propias nociones, aprender de otras experiencias, escuchar otras voces. Toda persona asistente fue invitada a tomar parte en la conversación, a aportar desde su propia reflexión e historia de vida. La lectura del texto fue recomendada, pero no obligatoria.

evento Gozadera 2

Dado el tema, a la vez especializado y (en algunos contextos) tabú de la charla, y la consabida tendencia de las discusiones no delimitadas de antemano (por ejemplo en un contexto académico, o por un formato de charla magistral, donde existe una figura de autoridad experta) a desbordarse en arrebatos acalorados, descalificaciones y polarizaciones radicales, nuestro mayor reto consistía, primero, en lograr que los asistentes se sintieran con la confianza suficiente para intervenir y tomar la palabra. Segundo, en encauzar la conversación construida a partir de esas intervenciones, para que no se saliera del tema, para que ningún interlocutor acaparara el micrófono, o que la discusión se convirtiera en un intercambio de ataques y vituperios.

Consideramos que el objetivo se logró con gran éxito. Casi la totalidad de los asistentes tomaron la palabra en por lo menos una ocasión y varios lo hicieron repetidas veces. La conversación transcurrió sin desencuentros entre los asistentes, y surgieron un número importante de experiencias y preguntas muy interesantes, que no habíamos imaginado previamente. La participación del público fue tan nutrida que el evento se extendió casi una hora más de lo programado. Asistieron alrededor de 20 personas, lo cual, dadas las condiciones de difusión abrupta y casi escasa, y nuestra nula experiencia previa en la realización de eventos de esta especie, nos pareció una cantidad de asistentes aceptable.

Los comentarios posteriores a la charla abrieron una nueva serie de reflexiones. Una parte de los asistentes esperaba un tono y temática más concreta, mientras que otra parte había imaginado una discusión filosófica y especializada. Estas dos expectativas nos traen una serie de preguntas: ¿Qué acontece al discurso cuando se abre a espacios híbridos? ¿Cómo se articulan los saberes cuando no están salvaguardados por sus instituciones y espacios? ¿Cómo hablar de nuestros cuerpos sin recurrir a experiencias y prácticas concretas? ¿Cuál es el saber que se genera a partir de/en los cuerpos?